«City Light» por Kodak Agfa |
Es un mundo de extremos y contrastes, uno en el que los superricos y los superpobres coexisten, en el que más de 11 millones mueren cada año por hambre mientras toneladas de comida son arrojadas en el mar. Las grandes empresas pueden lucrar más cuando mueren que cuando viven. En una sociedad que persigue el dinero por encima de todo, esto tiene sentido.
Las áreas rurales están deteriorándose; sus habitantes están yéndose para la ciudad, con sus empleos y sus oportunidades. Era una vez durante la cual nos sentíamos parte de la naturaleza; ahora nos sentimos fuera de ella, encima de ella. En algunas maneras, es bueno. Nuestra comida llega esterilizada y pre-empacada, y esto nos gusta. ¡Los milagros de la vida moderna!
Pero en otras, nuestra sociedad no tiene ningún sentido. Las grandes empresas abusan y contaminan el medio ambiente como si no podara ser agotado. Y nosotros, la gente, nos sentimos sin poder, sin meta, aislados; una canción por la banda canadiense Metric describe la sensación así: «Comprar este coche para manejar al trabajo; manejar al trabajo para pagar por este coche.» ¿Adónde vamos? ¿Porqué?
Algunas cosas que leí antes de escribir esta entrada:
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